En Viviendo la Pascua, seguimos acercándonos a Pentecostés. Ayer nos ubicábamos en este tramo final del tiempo pascual. Hoy podemos dar un paso más: mirar con calma qué parte de nuestra vida necesita ser iluminada.
Hay momentos en que uno sigue caminando, cumple, trabaja, atiende responsabilidades, conversa, sirve, responde mensajes, va resolviendo lo diario… pero por dentro hay zonas que no están del todo claras. A veces seguimos adelante por costumbre, por presión, por cansancio o porque detenernos también cuesta. Y así vamos dejando asuntos pendientes dentro del corazón.