Antes de Everett, la física cuántica estaba sumida en una contradicción esquizofrénica. Por un lado, las ecuaciones de Schrödinger dictaban que las partículas subatómicas existían en una superposición de estados, una danza fluida donde una partícula no está "aquí" o "allá", sino que posee una presencia espectral en ambos puntos. Por otro lado, la Interpretación de Copenhague, liderada por Niels Bohr, introducía un elemento casi místico: el colapso de la función de onda. Según Bohr...
¿Buscando algo para leer? https://mybook.to/1HcmNW4