“Oren los unos por los otros, para ser curados. La oración perseverante del justo es poderosa.”— Santiago 5,16bHay momentos en los que las palabras no alcanzan. Cuando el dolor de un pueblo es tan grande, la Iglesia responde como siempre ha sabido hacerlo: permaneciendo unida en oración.Hoy queremos poner a Venezuela en las manos de Dios. Rezamos por quienes han perdido a un ser querido, por las personas heridas, por quienes aún esperan noticias de sus familiares, por los rescatistas, médicos, voluntarios, sacerdotes y por todos aquellos que, desde distintos lugares, están sosteniendo la esperanza.Te invitamos a unirte a este Rosario, allí donde estés. Que cada Avemaría sea un abrazo para quien sufre y una súplica confiada para que el Señor conceda fortaleza, consuelo y paz.Escribe en el chat o en los comentarios las intenciones por las que deseas que recemos. Durante este Rosario las llevaremos también al corazón de Dios.Que Nuestra Señora de Coromoto, patrona de Venezuela, interceda por su pueblo y nos enseñe a no perder nunca la esperanza.