La Meditación es el pan del sabio.
Hay que saber ser serios, hay que saber cambiar, si es que en realidad de verdad no queremos fracasar en el trabajo Esotérico. La Meditación resulta fundamental cuando sinceramente queremos nosotros tal cambio.
Quien no sabe meditar, el superficial, el intonso, jamás podrá disolver el Ego; será siempre un leño impotente entre el furioso mar de la vida.
Cuando uno quiere sabiduría no le queda más remedio que aprender a meditar, Meditar es entrar en la Sexta y en la Séptima Dimensión, y esto sólo se puede hacer de una forma: amordazando al Ego y liberando la Esencia. Ese ejercicio, después de que se aprende a hacer, se vuelve muy simple.
Necesitamos volvernos serios y dejar a un lado tantas tonterías que abundan por allí en el pseudo-esoterismo y pseudo-ocultismo barato.
En modo alguno deseamos la Meditación intrascendente, superficial y vana.
Nos interesa la meditación trascendental y real. Hay que saber distinguir y manejar qué es una cosa y qué es la otra. La Meditación Trascendental es diferente, busca cambios en el Ser.
¿Qué es un Koan?
Un Koan es una frase sin respuesta, generalmente paradójica. La mente siempre intentará responderla, pero no puede porque no conoce. Entonces se satura y se agota el proceso del pensar, y deja paso a la Conciencia. Así se amordaza al Ego y se libera la Esencia por algunos instantes.