Fue la poeta y ensayista estadounidense Katha Pollit quien utilizó el término El principio de la Pitufina para denunciar una realidad de la narrativa de ficción. A pesar de que las mujeres somos más del cincuenta por ciento de la población mundial, en películas, cómics y todo tipo de historias, apenas estamos representadas por un pequeño porcentaje de los personajes principales.
Por ello, Pollit, en 1991 llamó así a este fenómeno, en un artículo del New York Times, poniendo por fin nombre a uno de los clichés más recurrentes del entretenimiento.