El capitalismo artista, se caracteriza, según el filósofo francés Gilles Lipovetsky, por explotar la idea de la belleza, pero también de las emociones. Nos vende objetos bellos, a la par que nos proporciona sensaciones, nos conmueve con alegría, con tristeza, con esperanza.
En esa estética del mundo hay un culto a "lo banal", a la cultura de lo superfluo, estrellas de cine enfundadas en carísimos vestidos, rostros perfectos en espléndidas campañas de publicidad y celebridades "sin talento", que viven de explotar su imagen de socialités, una vida que los ha hecho millonarios. Analizamos estas "banalidades" que creemos tienen derecho a existir.