La vocación del Amor es su extensión. Que una vez reconocido en nuestro interior, instalado como nuestra verdadera Identidad, seamos capaces de manifestarlo, expresarlo y extenderlo entregando "todo a todos". Se trata de vivir firmemente instalados en un estado absoluto de Paz desde el cual emerja lo bueno, lo bello y lo santo que es patrimonio de la humanidad.