Son pocas los profesores que te enseñan a cuestionarte y te invitan a ver el mundo con otra perspectiva. En este capítulo me acompaña Rolando Acho, mi profesor de Literatura, una persona EXTRAORDINARIA, que me enseñó a cuestionar mis creencias y superarme como persona. Una divagada increíble en la que hablamos de la educación actual, preguntas existenciales, la existencia de Dios y la muerte.