El 16 de marzo de 1910, cuando todos en la capital sufrían el rebudio de las intensas obras públicas, con miras a las fiestas del centenario de la independencia, moría el poeta Juan de Dios Peza, los diarios de entonces hicieron una sentida relación de sus funerales y el gran dolor que causo está perdida, pues a Juan de Dios se le consideraba el Poeta Nacional.