¡Qué año! Realmente, que año. 2021 fue un año raro, desgastante, donde en inicio se sintió como la simple continuación del 2020, encerrados, con temor a contraer un virus, pensando que no saldríamos con vida, o si lo hacíamos, tendríamos que vender hasta el alma para pagar los medicamentos escasos, una cama en terapia u oxígeno.