No sé si es que estoy más grande y por eso estas noticias ahora aparecen más seguido, o si es una racha de las horribles.
La gente se muere siempre, todo el tiempo, pero cuando te toca de cerca, el dolor tiene otro sabor, otra temperatura, te descoloca más.
Es miércoles y llegué hace un rato del cementerio pero mi cuerpo no puede entrar en calor. Buzo, bufanda, la estufa al palo, pero sigo congelada.