Sin importar los años que tengamos las dificultades siempre golpearán a nuestra puerta, una dificultad en el matrimonio, una situación económica critica, o dificultades con los hijos, o quizás atravesando un difícil proceso sentimental, aún así Dios te abrazo con fuerza. Nos acerca a Él, nos sostiene en su mano tierna y poderosa, no lo dudes. Isaías 41:10