1 Reyes 17:2-6. Al leer este pasaje, podemos observar el peso que tiene lo que ordena Dios, aun sobre criaturas como los cuervos. Por que estos comen carne, pero no pudieron comerse la que fueron enviados a Elías el profeta, porque esta no era cualquier carne, era comida de profeta y la comida de profeta aun los cuervos la respetan.