Contestar correctamente, no reacionar de manera agresiva, no devolver mal por mal, es tener mansedumbre. Puedes parecer arrogante sin serlo, pero también aparentar mansedumbre, sin ser una persona mansa. Elige hoy lo más difícil, sentir piedad por quien te agrede. Jesús dijo: Aprende de mí que soy manso y humilde de corazón.