Las ovejas son vulnerables e indefensas. Carecen de sentido de orientación, por lo que requieren de un pastor que las cuide y las guíe, porque se pierden con facilidad. Se nustren de arroz, avena y heno, y beben aguas limpias y tranquilas. Producen lana continuamente. Pero a veces se desacarrían, como muchas veces nos pasa en la vida perdemos el camino por eso Jesús es Nuestro Buen Pastor.