En Vida Activa se hace una crítica a la visión de la pensadora alemana Hanna Arendt; quien, según el autor: "trata de rehabilitar la supremacía de la vita activa contra la primacía tradicional de la vita contemplativa". Pero, sobre todo, según Byug-Chul Han, la pensadora confunde al individuo de la sociedad del trabajo con el de la sociedad de rendimiento.