Introducción:
En un mundo marcado por la productividad, la tecnología y la competencia, la empatía y el cuidado se han convertido en valores éticos urgentes. La filosofía del cuidado (developed by Carol Gilligan, Joan Tronto, Nel Noddings, entre otras) propone una ética centrada en las relaciones humanas, la vulnerabilidad y la interdependencia, en lugar de un ideal abstracto de autonomía. En este marco, el cuidado no es solo una cuestión privada o femenina, sino una responsabilidad política y social: sociedades justas son aquellas que cuidan de sus miembros, especialmente de los más vulnerables.