Introducción
El Estado mínimo sostiene que la única función legítima del gobierno es proteger los derechos individuales —vida, libertad y propiedad—, reduciendo su intervención a la seguridad, la justicia y la defensa nacional. Desde esta óptica, cualquier intento estatal de redistribuir riqueza es visto como una violación a la libertad individual y a la propiedad privada.
En contraste, el Estado redistributivo defiende la idea de que la libertad real no puede separarse de ciertas condiciones materiales mínimas. Desde esta perspectiva, el Estado tiene la responsabilidad de intervenir en la economía para garantizar la igualdad de oportunidades, proporcionar servicios básicos como salud y educación, y corregir las desigualdades estructurales del mercado.