En este último episodio de mujeres filósofas describo paso a paso la cadena de eventos que condujeron al asesinato de Hipatia. Aunque Cirilo, el obispo, es considerado un santo en la iglesia católica, y en la ortodoxa, yo como un estudiante secular no le pongo atención a los edictos del Vaticano acerca de la santidad de algunos hombres. Lo cierto es que el record histórico es palpable, es claro en este asunto: Cirilo azuzó a los cristianos fanáticos, especialmente a los monjes Nitrianos, e indirectamente es el líder, el hombre, culpable por el asesinato de Hipatia. En otras palabras, Cirilo es un santo culpable.