Cada vez que tengo un mal día pienso en la vida de los estoicos.
Marco Aurelio perdió a a su padre joven, fue adoptado por un emperador, cargado con la responsabilidad de dirigir un imperio y para colmo le casaron con su hermanastra.
Epicteto seguramente fue vendido por sus padres y acabo como esclavo, su amo le castigaba golpeando su pierna hasta que se quedó cojo, y acabó siendo libre pero después de pasar muchas penalidades.
Por último, Séneca, fue desterrado y luego Agripina logro su regreso al imperio para que se hiciera cargo de la educación de su hijo. Lo malo es que su hijo era Nerón y no solo acabaría matando a su madre sino mandando soldados a casa de su antiguo maestro, Séneca, a pedirle que se quitara la vida.La vida de los estoicos no fueron fáciles y pese a todo o gracias a ello nos dejaron grandes lecciones de vida para enfrentar la adversidad y poder vivir un poco mejor. Por eso hoy quiero compartirte tres lecciones del gran Séneca.
Estas lecciones siempre me consuelan y me sirven de guía y espero que hagan lo mismo contigo.