No tenía que suceder pero sucedió. Entre millones de galaxias, trillones de estrellas, infinitos mundos, te toco amanecer bajo este cálido astro llamado sol. Naciste y no para estar muerto en vida, con cara de acelga todo el día pensando en lo que todavía no tienes. Naciste para aprender de cada historia contada junto al fuego, dejarte acariciar por la lluvia, sentir el viento hinchando tus alas, y caminar descalzo sobre la arena de playa. Naciste para escuchar a Tchaikovsky, para ir a Madrid a ver al Guernica y las meninas, para subir a la torre Eiffel e ir al Louvre y descubrir que la Mona Lisa es más pequeña de lo que pensabas, para pasear por la gran muralla china, para navegar por los canales de Ámsterdam, para bailar toda la noche en Ibiza, para descubrir la magia de Formentera, para enamorarte de Roma y tirar una moneda en la fuente de la Piazza Navona y pedir un deseo: que los tuyos estén siempre bien. Naciste para sincronizar tu reloj en Londres con el Big ben, para quedarte embobado admirando la estatua de la libertad montado en el ferry de Staten Island, para correr junto a los tarahumaras, para comer con las manos en marruecos, para bailar en círculos con los Derviches después de ir a Egipto a meterte en todas sus pirámides, para regatear unas rupias y comprarle a tu madre una alfombra persa en un zoco que siempre quiso, para practicar Yoga en un ashram de la India y tirarle de la barba a Satguru para comprobar que no es falsa, para volverte uno con el universo bajo luna y las estrellas en la moom party de la isla de Koa en thailandia, para asistir a la ceremonia del té en Japón, y jugar al póker en Hong Kong con un ruso que conociste en el transiberiano camino de Moscú y que te acompaño a bañarte en las aguas turquesas del lago Baikal. Naciste para viajar y retornar a tu hogar después de tanto mundo. Para vivir aventuras. Para aprender de los que vinieron antes que tú. Einstein, Madame Curie, Gandhi, Rosa Parks, Martin Luther King, Amadeus Mozart, Lux van Beethoven, Marco Aurelio, Buda, Ala, Jesús, Confucio, Sun Tzu, Lao-tse, Bob Marley, tu madre, tu padre, tu abuela, tu abuelo, tu tío pepe. Naciste para leer porque en los libros esta la verdad disfrazada de ficción. Pio Baroja, Valle Inclan, Miguel de Unamuno, Cervantes, Rosalia de Castro, San Agustin, Santa teresa, Borjes, Cortazar, Benedetti, Roberto Bolaño, Dickens, Murakami, Dovtojeski Naciste para enamorarte y arrepentirte y maldecirte y volverte a enamorar Porque aunque vida solo hay una, todos merecemos una segunda oportunidad. Naciste para ser feliz y esa es la única verdad. Aunque muchas veces te toque sufrir y penar.