Si te fueras a Marte, no podrías llevarte tu biblioteca contigo. Pero podrías llevar todos los libros del mundo en tu Kindle. Y aún así, seguro que estás pensando “Ya, pero es que donde este el papel que se quiten las frías pantallas.”
Y tienes razón, pero en Marte no hay arboles, y si los hubiera, no los talarías; los usarías para regenerar la atmosfera no para hacer putos libros.
El asunto, es que poco a poco cuando fueran llegando más colonos traerían libros de contrabando. Porque se convertirían en artículos de lujo, debido a que en Marte estaría prohibida su fabricación.
Y seguro que habría una comisión policial interestelar que se encargaría de incautar los libros, encerrar a los contrabandistas y multar a los compradores.
Nuestra avaricia nos pierde. No podemos empezar de nuevo. Tenemos siempre que estar atados a un pasado OBSOLETO para sacar un beneficio que al final nos mete siempre en líos.
Por eso si te fueras a marte, lo mejor sería empezar de cero y dejar de romantizar el pasado.
Y esto mismo vale si te quedas en la tierra.