Llegó la hora de hacer las cuentas. La jerarquía de Hacienda ya las está haciendo. Comenzaron a sopesar que pasaría si se eliminaran tales o cuales impuestos y a la vez se hiciera lugar al aumento en los salarios de la función pública. Es entonces cuando la curva de ingresos y la de gastos se cruzan y el gráfico entra en rojo. Y lo hace porque es imposible que no lo haga, una lógica contable básica así lo indica. ¿Cómo evitarlo? Los estadígrafos de Hacienda podrían probar retirando toda la grasa sobrante de las cuentas públicas. Hoy es bastante factible un cálculo de esa naturaleza apelando a los algoritmos.