Ese día era como cualquier otro, salía el sol por el occidente como siempre lo hacia después del último cambio de polaridad.
Ya todo se había corrompido de una u otra forma y las personas vivian en esa supuesta inmortalidad cuando se hayan inconcientes de sus seres. No creían ya en nada y todo les daba lo mismo.
Pero ese día súbitamente la tierra tembló muy, muy fuerte. Partes se rompieron del continente de la Atlántida, gritos y pánico envolvieron a las masas. El mar entró abrupto y lo cubrió todo de una vez.
Los mayas escribirían que hubo una vez una isla que se hundió de la noche a la mañana y que sus 64 millones de habitantes murieron de una vez.
Yo creo que fueron más. Otros escapaban y trataban de correr del desastre. Todo se rompia y desintegraba. Personas anteriormente siguiendo el consejo de los sabios huyeron a otros lados. Los más soberbios y ególatras permanecieron en Atlántida. Todo era caos, gritos, llantos y lamentaciones. Hasta que..... la tierra se detuvo y se vino todo a negro. Tiamat estaba efectuando su cambio de polaridad y se cumplía el día de la precesión del equinoccio cósmico.
Las personas súbitamente se olvidaron de TODO, de respirar, de alimentarse de la energía Prana, de todo. Los tres días de juicio y oscuridad habían comenzado para los habitantes de Tiamat.......
Una vez que pasó esto, el sol salió por el oriente y ni un rastro volvió a haber de la civilización que habitó la tierra y tampoco hubo rastro de sus habitantes. Era un nuevo día en Tiamat y el sol se escondió por el occidente esta vez.....
Nazareth