Xiang Ji, imparable en el uno contra uno, vuelve a romper la defensa de Fénix y completa una jugada de dos puntos con falta adicional, ampliando la ventaja de su equipo. Ante la situación, el entrenador Manuel pide calma y apuesta por desgastar al talentoso rival mediante una defensa disciplinada, evitando cometer faltas innecesarias.
Mientras tanto, Xiahou Yi, que se siente superado tanto por la confianza como por el profundo conocimiento que su antiguo compañero tiene de él, encuentra una nueva esperanza en una brillante jugada colectiva. Por primera vez en el partido, una convicción empieza a tomar forma en su mente: “Podemos ganar”.