En el Centro de Rehabilitación de Primates de Lwiro somos tres españoles, una madrileña, Lorena, y una vasca, Itsaso, además de el presente, Luis Flores... en esta isla del mundo, dónde pocos llegan, mi vinagre de Jerez no falta, aunque sí la añpranza de un tiempo mejor cantando en mis zambombas jerezana ya lejanas. Lwiro, un lugar olvidado de este planeta dónde el ocio es algo inaudito.