
Sign up to save your podcasts
Or


En el mundo actual, nos hemos obsesionado con las fotos, las publicaciones y el compartir constantemente nuestras vidas en las redes sociales. A veces estamos en un lugar, rodeados de belleza, familia o risas, y en lugar de simplemente disfrutar del momento, ya estamos pensando en los ángulos, la iluminación y cómo se verá ese instante en una foto en nuestras pantallas.
Y ahora, con las fiestas, con las reuniones familiares y las celebraciones que llenan nuestros calendarios, quiero llamarles la atención sobre una pregunta que importa más de lo que creemos:
¿Qué se supone que debemos hacer realmente? ¿Debemos inmortalizar el recuerdo en una foto o debemos vivirlo plenamente? ¿Debemos disfrutar del momento o publicarlo? ¿O quizás... hay una manera de hacer ambas cosas, con cuidado, con intención, con sabiduría?
La verdad es que no todos los momentos necesitan ser compartidos. No todos los recuerdos necesitan una audiencia.
Algunos momentos están destinados a ser vividos, plenamente, intensamente, guardados solo en el corazón de las personas que Dios puso en ese lugar en ese momento.
Sí, tomen sus fotos. Reorganicen la mesa si quieren la foto perfecta. Yo también lo he hecho, créanme, lo entiendo. No hay nada de malo en querer recordar.
Espero que recordemos esto:
Con fotos o sin ellas, lo que importa es el recuerdo. El recuerdo es lo que permanece, y como dice mi amiga Dehily, el recuerdo es lo que perdura, ¡y ese es el mejor CLICK!
By Berta P. WeyenbergEn el mundo actual, nos hemos obsesionado con las fotos, las publicaciones y el compartir constantemente nuestras vidas en las redes sociales. A veces estamos en un lugar, rodeados de belleza, familia o risas, y en lugar de simplemente disfrutar del momento, ya estamos pensando en los ángulos, la iluminación y cómo se verá ese instante en una foto en nuestras pantallas.
Y ahora, con las fiestas, con las reuniones familiares y las celebraciones que llenan nuestros calendarios, quiero llamarles la atención sobre una pregunta que importa más de lo que creemos:
¿Qué se supone que debemos hacer realmente? ¿Debemos inmortalizar el recuerdo en una foto o debemos vivirlo plenamente? ¿Debemos disfrutar del momento o publicarlo? ¿O quizás... hay una manera de hacer ambas cosas, con cuidado, con intención, con sabiduría?
La verdad es que no todos los momentos necesitan ser compartidos. No todos los recuerdos necesitan una audiencia.
Algunos momentos están destinados a ser vividos, plenamente, intensamente, guardados solo en el corazón de las personas que Dios puso en ese lugar en ese momento.
Sí, tomen sus fotos. Reorganicen la mesa si quieren la foto perfecta. Yo también lo he hecho, créanme, lo entiendo. No hay nada de malo en querer recordar.
Espero que recordemos esto:
Con fotos o sin ellas, lo que importa es el recuerdo. El recuerdo es lo que permanece, y como dice mi amiga Dehily, el recuerdo es lo que perdura, ¡y ese es el mejor CLICK!