La impaciencia entorpece el pensamiento y lo transforma en impulso. La paciencia es inteligencia, por lo tanto es equilibrio y armonía del espíritu. Todo lo que ves coexiste en un delicado equilibrio. Es preciso reírse de las cosas para mantener el equilibrio.
Recordar que algún día vas a morir es la mejor forma que conozco de evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay razón para no seguir.