Las ultras derechas internacionales primero negaron el cambio climático. Luego impulsaron la idea de que era algo inevitable, natural, cíclico… cuando la catástrofe fue imposible de ignorar, la usaron a su favor: avivaron el miedo para fomentar su discurso de odio. ¿Hay basura? Es culpa de las personas migrantes. ¿Hay calentamiento global? Son los países pobres y su tecnología subdesarrollada. ¿Cómo operan estos gobiernos y grupos de poder y cómo afectan a las metas para salvar al planeta? ¿Qué hacemos como sociedad para permitirle futuro a las generaciones venideras? Témoris Grecko explora nuestro impacto personal y global actual y sus consecuencias en el mañana.