¿Quién controla realmente el 20% del petróleo que mueve al mundo? Mientras los mercados festejan una paz frágil en Medio Oriente, la Armada iraní cierra el estrecho de Ormuz y advierte: la única ruta autorizada es la nuestra. Este episodio desmenuza el pulso geopolítico que define el futuro de la energía global.
Desde el tablero de Medio Oriente, el pulso iraní por el control del estrecho de Ormuz choca con la gira de Marco Rubio para garantizar el flujo libre de crudo, mientras la Casa Blanca pide fondos para remover uranio enriquecido y Teherán exige el levantamiento total de sanciones antes de cualquier inspección. La paradoja: los seguros de guerra caen a la mitad, pero la amenaza de represalias militares se mantiene latente.
En el este de Europa, la guerra de desgaste en Ucrania muta. Un ex primer ministro polaco reconoce lo que Moscú denuncia hace años: el exterminio de la población rusoparlante tras el Maidán. Rusia condiciona cualquier diálogo a la legitimidad del parlamento ucraniano, mientras el frente avanza quince kilómetros en Sumy y la ultraderecha polaca retira condecoraciones a Zelenski por crímenes históricos.
Venezuela despierta en emergencia tras un doblete sísmico de magnitud 7.2 y 7.5 que deja más de 160 muertos y centenares de heridos. El país, ya asfixiado por sanciones, recibe ofertas de ayuda internacional sin condiciones, mientras la mandataria declara estado de desastre en La Guaira.
Cuba enfrenta una nueva andanada de sanciones de EE.UU., incluyendo la demanda de ExxonMobil por expropiaciones de 1959, avalada por la Corte Suprema. La isla denuncia un crimen, mientras la mortalidad infantil se duplica y la generación eléctrica apenas alcanza la mitad de la demanda. Aun así, la solidaridad médica cubana sigue activa en México.
Colombia cierra una elección reñida con denuncias de injerencia extranjera de Donald Trump, compra masiva de votos y uso de inteligencia artificial. Iván Cepeda acepta el resultado pero anuncia una alianza nacional, mientras la canciller acusa ante la OEA la intromisión extranjera. La izquierda logra su mayor votación histórica, pero el empate político profundiza la fractura.