Este episodio es una de esas conversaciones que te enganchan desde el minuto uno. El invitado es un español criado en un ambiente militar y rígido, que se fue a estudiar a Estados Unidos, construyó una carrera de ensueño a los 24 años trabajando para uno de los mayores landlords del país, vivía frente al mar en Newport Beach y lo tenía todo. Hasta que Lehman Brothers se llevó la empresa por delante y se quedó sin trabajo, sin visado y con un Mini Cooper a plazos que no podía pagar.
Lo que viene después es brutalmente honesto: 187 entrevistas en 34 compañías, llantos en la autopista, una tarjeta de crédito de emergencia que su madre le dio con la condición de no hacer preguntas, y una decisión de no volver a España sin haberlo intentado todo. De Chile a Estados Unidos, de vuelta a empezar, hasta que algo hace clic y decide que el mundo corporativo no es el destino, sino el laboratorio donde aprendió todo.
Se habla de por qué los años de experiencia son una métrica inútil, de la diferencia entre seguridad real y seguridad percibida, del libro "Millionaire Fastlane" que cambió su forma de ver los negocios, y de por qué el mejor business plan cabe en una servilleta de cóctel. Una historia de las que te recuerdan que el fracaso no es el final, es donde empieza lo bueno.