La peor cantante de la historia:
Tras un accidente que le impidió seguir tocando el piano, la carrera musical de la socialité estadounidense Florence Foster Jenkins parecía haber llegado a su fin, pero Lady Florence estaba decidida a triunfar. Cambió el piano por la voz y se lanzó a su nueva vida como cantante de ópera. El problema, es que ella tenía más ganas que talento.