Juana Rivas o la consecuencia de aceptar sin rechistar ideologías totalitarias como la de género o el suprema cismo feminazi.
Complicidad de la izquierda y la otrora pasividad y hoy también complicidad de la derechita cobarde con el totalitarismo antiespañol, por ejemplo en Galicia, donde tampoco los niños de infantil y primaria pueden estudiar en español las asignaturas troncales que fijan la lectoescritura y los términos cultos, ni se puede decir oficialmente La Coruña, Orense o sanjenjo. Una Galicia donde se ha copiado el modelo lingüístico inicial de Cataluña que sufrimos hoy, Un modelo que alimenta la misma ideología (lo español como ajeno, lo gallego como propio) que enarbolan los nazis catalanes que gritan a un niño de cinco años en Cataluña por pretender estudiar y hablar en español.