Hay veces en la vida en las que uno debe plantarse ante el zeitgeist gamer y decir: "Oiga, mire, no, esto es una puta mierda". Esas veces son una hora a la semana, en Gamerah de noche, casi siempre los martes.
Hay veces en la vida en las que uno debe plantarse ante el zeitgeist gamer y decir: "Oiga, mire, no, esto es una puta mierda". Esas veces son una hora a la semana, en Gamerah de noche, casi siempre los martes.