Cómo nos gusta en GR ser segadores de la muerte… Que si nos convertimos en un cuervo segador de almas, que si nos convertimos en un niño llorón y nos adentramos en un mundo de pesadillas y muerte asegurada… ¡Y ahora nos convertimos en la propia muerte! Desde aquí solo puedo decir una cosa, lo sentimos (pero nos encanta y seguramente sigamos así, jeje). Bueno, la cosa es que esta vez nos convertimos en la muerte, aunque en una muerte versión empresaria. Tras largos años de acción, decidimos que deberíamos delegar en pequeños seres de ultratumba nuestro trabajo para hacerlo así más cómodo y tranquilo, pero tras siglos y siglos de papeleo, acabamos muertos de aburrimiento y queremos volver a la acción. Eso, y que nuestros empleados se están pasando de la raya y están cogiendo demasiadas confianzas… Así pues, intentamos poner orden en nuestra empresa y recordarles a todos quién manda… Aunque no sin “morir” varias veces, esto es un roguelike, ¿qué esperabais? Pero tranquilos, que ya estábamos muertos y algo muerto… no puede volver a morir… ¿no?