Con mucha confusión y muy poca experiencia con el título, nos lanzamos de cabeza a probar este título estratégico de grandísimas batallas en las que tendremos que prestar mucha atención a los asedios enemigos, a nuestras bases y las enemigas, a los eventos especiales que podrán ser decisivos para la victoria e incluso a la gestión de nuestro reino. ¡Todo importa! Menos que prácticamente sea una batalla uno contra ocho mil, eso no, porque somos el elegido y eso da igual, hay que ganar y punto.