Hermanos y hermanas: ¡Cuántos administradores deshonestos en nuestra sociedad! iCuánta explotación del más débil! A cuántos les grita hoy el Señor a través del profeta Amós: «Escuchen ... los que pisotean al indigente ... jamás olvidaré ninguna de sus acciones». En el evangelio Jesús nos dice que los que son hijos del mundo, se interesan únicamente en las cosas de este mundo y al final del evangelio nos dice tajantemente: «No se puede servir a Dios y al dinero».