Desde su debut en los 90, Garbage construyó un sonido tan amplio como reconocible: pop brillante, rock con pulsión industrial, trip hop y guitarras, todo bajo un mismo sello. Dueños de una identidad única, el magnetismo de Shirley Manson y el rol clave de Butch Vig dan forma a esta banda y a una discografía que desafió las reglas del rock sin perder nunca su esencia.