Western dirigido por André De Toth en 1952, centrado en el capitán Lex Kearney, oficial de la caballería estadounidense destinado en la frontera.
Gary Cooper encarna a un veterano militar que debe afrontar tensiones con las tribus nativas y conflictos de lealtad dentro del ejército.
La película combina acción, sentido del deber y romance en un retrato clásico del Oeste norteamericano de los años cincuenta.