Breve encuentro (1945), obra de David Lean basada en una pieza de Noël Coward, narra el romance fortuito e imposible entre dos desconocidos casados que coinciden en una estación ferroviaria.
La película destaca por su atmósfera de realismo romántico y el uso del Segundo Concierto para piano de Rachmaninoff, que actúa como contrapunto emocional a la contención de los personajes.
A través de su estética de sombras y vapor, explora la tensión entre la pasión individual y la integridad moral, retratando la renuncia como un acto de decencia social.
Actualmente es valorada como una obra maestra imperecedera y ocupa el segundo puesto en la lista de las mejores películas británicas de la historia según el British Film Institute.