El conflicto bélico en Oriente Medio ha impulsado la demanda del pistacho andaluz, ante las dificultades que enfrenta Irán para exportar su producto. Julián Navarro, representante del sector en Jaén, explica que, aunque existe un interés internacional masivo, la producción local aún requiere tiempo para alcanzar su madurez debido al lento ciclo de crecimiento del árbol. La apuesta por este fruto surgió como una estrategia para diversificar la agricultura tradicional del olivar, aprovechando el clima favorable en Andalucía.