Gladys Palmera propone una sesión de raíz, un término que explica la importancia de conocer los principios básicos de los ritmos de un pueblo, radicalmente ligados a su historia. El legado musical latino, en continua evolución sonora, ha contagiado a músicos de otras culturas, artistas de mente y corazón abiertos, inoculados de este virus irreversible.