“Llegamos al final de esta serie… y si algo espero que te lleves es esto: Dios no te llamó a vivir con miedo, sino con propósito. Si en los episodios anteriores aprendimos a sanar, levantarnos y perdonar, hoy vamos a aprender a caminar como personas que saben para qué están aquí. Porque un hijo de Dios con propósito… es imparable.”