Bajémonos del “caballo de nuestro orgullo” para saber reconocer a Jesús, a Dios, en las cosas más normales. Descubrirle ahí es el camino para ya nunca olvidarle porque ya todo nos habla de Él. Es la mejor presencia de Dios. Si lo piensas, es el camino del amor...
Meditación predicada para Hablar con Jesús en 2021.