Pensar tan sólo que donar, dar nuestra sangre para salvar vidas debe ser reconfortante. Es fuerza. Es vida. Es una acción que hace grandes a aquellas personas que extienden su brazo y con él salvar vidas.
Así sucede con Randy Marín García. Este joven, de sangre tipo O negativo, lleva en su ser la disposición de entregar su aporte a quienes por varios motivos, necesitan gotas de vida.