Ya sabemos que Dios no hace acepción de personas en cuanto a la salvación por fe en Cristo como Salvador, y que usará grandemente a la persona que ahora es un colaborador de Él en Su obra alrededor del mundo. Me parece que somos nosotros mismos quienes nos limitamos a la hora de poner nuestras vidas al servicio de Dios. El Dios que capacitó y usó a Moisés, Josué, Daniel, los Apóstoles, a Pablo y a millones de creyentes en los pasados 2,000 años nos capacitará y usará para alabanza de Su gloria. Este es el último episodio en esta serie, que podemos retomar en un futuro porque queda tela por cortar. Busca tu Biblia y libreta de anotaciones.