El Templo de Salomón era grandioso, pero en el año 70 fue arrasado. Todo lo fabricado por los hombres es efímero. Pero el Amor que ponemos en servir a Dios y a los demás, tiene un valor eterno
El Templo de Salomón era grandioso, pero en el año 70 fue arrasado. Todo lo fabricado por los hombres es efímero. Pero el Amor que ponemos en servir a Dios y a los demás, tiene un valor eterno