Los fariseos eran muy exigentes en ritos humanos y, sin embargo, no tenían en cuenta pecados de soberbia, envidia, odio, etc.
Evitar el juicio de intenciones. Nosotros sólo vemos los hechos externos, pero no las intenciones de las personas: ¿Ignorancia? ¿Malicia? ¿Psicopatía? ¡Dios sabrá!