Jesús nos invita a la responsabilidad y a la generosidad. Somos la sal de la tierra y la luz del mundo. En la medida en que seamos responsables y generosos seremos felices.
Jesús nos invita a la responsabilidad y a la generosidad. Somos la sal de la tierra y la luz del mundo. En la medida en que seamos responsables y generosos seremos felices.