Jesús resucita a la hija de Jairo. La muerte de un ser querido nos parte el alma, pero si es la muerte de un hijo, eso nos destroza y sólo el Señor nos puede recomponer con su Gracia.
Jesús resucita a la hija de Jairo. La muerte de un ser querido nos parte el alma, pero si es la muerte de un hijo, eso nos destroza y sólo el Señor nos puede recomponer con su Gracia.